La diabetes está íntimamente relacionada con la disfunción eréctil, una complicación de la enfermedad que, si bien no afecta a todos los varones, sí que es muy común y atañe hasta a un 50 % de los pacientes diagnosticados.

La disfunción eréctil tiene una prevalencia de alrededor del 10 % en la población total y de más del 30 % en la población diabética.

Otros estudios hablan incluso de una prevalencia en el 50 % de los varones diabéticos, es decir, de la mitad. Por lo tanto, muchos de los pacientes diagnosticados tienen que recurrir a un tratamiento de disfunción eréctil.

¿Por qué se dan tantos casos de impotencia en diabéticos?

La respuesta radica de la propia definición de la diabetes, que es una patología que genera un exceso de glucosa en sangre, lo que afecta a la circulación de las personas que la padecen. Inevitablemente este trastorno circulatorio, unido a otras complicaciones neuropáticas, hace que la diabetes sea un factor de riesgo para la disfunción eréctil (por su siglas, DE).

Los problemas más habituales en pacientes con diabetes que acaba generando la disfunción eréctil son los siguientes:

  • Afección en los nervios del pene
  • Daños en los vasos sanguíneos
  • Control insuficiente en el nivel de glucosa

La diabetes como un factor de riesgo en la conocida como impotencia

La disfunción eréctil puede estar provocada por factores físicos y psicológicos, como la conocida disfunción eréctil psicológica. En el caso de la diabetes suele estar ligada a factores orgánicos (físicos), si bien muchas veces el componente psicológico aparece después y agrava el problema. La diabetes es uno de los factores de riesgo, aunque existen muchos otros que unidos a ella podrían complicar la situación. Esta es la lista de los más habituales:

factores de riesgo de la disfunción eréctil

  • Diabetes: El exceso de azúcar en la sangre, llamado “glucosa”, es el responsable de que se puedan producir daños en los nervios y en las arterias. Como consecuencia, puede afectar a los vasos sanguíneos y nervios responsables de la erección del pene.
  • Tabaquismo: El consumo de tabaco limita el flujo de la sangre a las arterias y venas y es considerado como uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.
  • Enfermedades cardiovasculares: Del mismo modo, padecer una enfermedad cardiovascular que afecte a los vasos sanguíneos es un factor de riesgo para la impotencia.
  • Tensión alta: La hipertensión también puede causar daños en los vasos sanguíneos.
  • Colesterol alto: El colesterol se puede acumular en las paredes del vaso sanguíneo.
  • Efectos secundarios de fármacos: Algunos medicamentos pueden causar DE, sobre todo, algunos relacionados con la hipertensión, la ansiedad y la depresión.
  • Alcoholismo: Al contrario de la creencia generalizada, el alcohol inhibe el buen funcionamiento del sistema nervioso central.
  • Obesidad: Como el colesterol, la grasa puede bloquear las arterias coronarias.
  • HBP y Prostatitis: La Hiperplastia Benigna de Próstata y la Prostitatis son solo algunas de las enfermedades ligadas a la disfunción eréctil.
  • Factores psicológicos: La depresión o la ansiedad son algunos de los factores de riesgo para la impotencia causada por factores psicológicos.

Estos riesgos para todos los pacientes lo son también en las personas diabéticas, que tienen más posibilidades de padecer disfunción eréctil si tienen hipertensión arterial, dislipemia (colesterol alto) o una enfermedad cardiovascular. La prevalencia sube también conforme aumenta la edad del paciente diabético.

Existe también un factor de riesgo que es exclusivo de los pacientes con diabetes, el control glucémico inadecuado. Es decir, hay que trabajar en el correcto control del nivel de glucosa para prevenir la disfunción eréctil en personas con diabetes.

¿Cómo tratar la disfunción eréctil en los pacientes diabéticos?

Como hemos visto, la impotencia en personas con diabetes suele ser debido a causas orgánicas. Debido a que ya existe una patología previa, es necesario que el paciente cuente con un asesoramiento médico tanto del urólogo como de su médico de referencia.

Para empezar, es necesario que el control glucémico sea estricto y, de esta forma, se podrá controlar uno de los factores que más afectan. Los hábitos para mejorar la salud sexual (práctica de deporte, alimentación saludable, comunicación en la pareja…). Por otro lado, al tratarse de una causa orgánica, es posible recurrir a tratamientos centrados en el largo plazo.

Es el caso del método Devigor un tratamiento indoloro aplicado exclusivamente por urólogos, basado en la tecnología inteligente SW® con sistema FH de impulsos acústicos. Al contrario que las soluciones pensadas exclusivamente para el acto sexual, este método trabaja en los problemas orgánicos de la DE, estudiando los casos uno por uno y buscando una solución en el largo plazo, donde podrás ver los resultados del tratamiento desde las primeras semanas.

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